
En la planta de fabricación, una variación de 0,2°C en la temperatura de secado del fotoreactivo puede afectar negativamente la uniformidad del CD y el rendimiento del proceso, incluso antes de que se pueda observar algún cambio en los gráficos. Por eso, hemos diseñado nuestro calentador a base de diodos láser semiconductores para evitar esa variación desde el principio. En este sector, el control térmico no es un sistema auxiliar; es parte integral del proceso.
Precisión infrarroja: uniformidad submilimétrica y repetibilidad Combinamos la emisión de luz infrarroja cercana con un calentamiento de las obleas con baja masa térmica, lo que permite mantener un campo térmico muy estabilizado, a nivel submilimétrico. De esta manera, las diferencias entre los bordes y el centro de la oblea disminuyen. En toda la zona activa, se logra una uniformidad de ±0,1°C, además de una alta repetibilidad entre diferentes lotes de obleas.
La respuesta del sistema es rápida y predecible, lo que significa que los perfiles de secado se mantienen dentro de los parámetros establecidos, sin excesos. No hay necesidad de ajustes constantes.
Por qué funciona en litografía y en el secado del fotoreactivo En la litografía, el comportamiento del fotoreactivo está determinado por la historia térmica, no solo por el valor establecido en la pantalla. Nuestro calentador a base de diodos láser mantiene esa historia térmica estable, lo que reduce las variaciones en el ancho de las líneas y protege las capas más importantes.
Funciona en salas limpias de clase 1–100, sin generación de partículas y con un camino óptico sellado. Así, la contaminación no puede afectar al proceso térmico. El resultado es un funcionamiento fiable 24/7, menor consumo de energía y menos necesidad de reemplazar componentes, sin sacrificar la calidad del secado.
Instalación y compatibilidad: preparación para el uso real La unidad está diseñada para integrarse en los módulos existentes de secado de obleas. Sin embargo, aún así se necesita un alineamiento preciso y un montaje adecuado para funcionar en entornos de sala limpia. El rendimiento térmico depende de la correcta configuración de la emisividad y del control de la temperatura ambiente.
Se espera un breve período de puesta en marcha para ajustar los parámetros y verificar la uniformidad. Una vez calibrado, el proceso queda estable y no hay necesidad de ajustes constantes.