
Dejen de perder calor en sus vestuarios
¿Alguna vez han notado que los calentadores tradicionales en los vestuarios grandes y abiertos simplemente no funcionan bien? Los enciendes, pero el calor se dispersa por todo el lugar o desaparece cada vez que alguien abre la puerta. Es un desperdicio de energía, y además hace que la gente tiemble de frío.
Hemos resuelto este problema abandonando el método tradicional de calentar el aire. En su lugar, utilizamos emisores de ondas infrarrojas de corto alcance, integrados directamente en las barras para toallas.
La diferencia es enorme. En lugar de esperar a que la habitación se caliente, el calor llega directamente a la persona y a la tela. Es como entrar en un rayo de sol.
La magia del calor instantáneo
Las barras tradicionales llenas de agua son lentas. Básicamente, uno tiene que esperar a que todo ese metal se caliente. Nuestras barras IR utilizan elementos de cuarzo u halógeno que generan calor al instante en que se activa el interruptor. Es muy rápido.
Hemos diseñado estos dispositivos para que tengan una alta densidad de potencia, así que obtienes esa sensación de comodidad similar a la de un hotel de cinco estrellas, con toallas calientes casi al instante. Y como se trata de un haz de calor concentrado, las corrientes de aire no afectan negativamente su funcionamiento.
Detalles técnicos
Por debajo de la superficie, normalmente utilizamos conectores R7s o SK15. ¿Por qué? Porque si una lámpara se daña, es fácil reemplazarla. También recubrimos los tubos de cuarzo para asegurar que el calor se distribuya de manera óptima sobre la piel humana y la tela de algodón.
Un consejo: estos dispositivos consumen mucha energía. Si planeas instalar varios de ellos en un vestuario comercial, asegúrate de que tu sistema eléctrico pueda soportar la corriente máxima. No querrás ser tú quien haga que los disyuntores se rompan en el momento en que todos comiencen su rutina matutina.
Configuración y mantenimiento
Lo mejor es que estos dispositivos son prácticamente un reemplazo directo de las barras tradicionales. Además, como no hay agua involucrada, no tienes que preocuparte por fugas o tuberías congeladas en invierno. El mantenimiento es prácticamente nulo. Solo asegúrate de mantener los tubos de cuarzo limpios. Si se acumula polvo o aceite, podrían surgir puntos calientes que podrían dañar el vidrio o hacer que los elementos se dañen antes de tiempo. Con un simple golpe de paño, durarán años.